1918: la génesis de la idea independentista en Eslovaquia

(de Natália Božiková). Al terminar la primera guerra mundial estuvo la nación eslovaca delante de una época histórica completamente nueva. Después de liberarse de la ocupación de Hungría que duró mil años, se empezó a sentir la llegada de una época mucho más favorable. De cómo se desarrollaba la situación en Eslovaquia nos contará PhDr. Marek Syrný PhD., historiador del museo de Levantamiendo Nacional Eslovaco (SNP) en Banská Bystrica.
“Es hora de actuar. Debemos decidir si en futuro nos hallaremos junto a los húngaros o junto a los checos. ¡Declarémonos abiertamente a favor de la orientación checoslovaca! Nuestro matrimonio milenario con los magiares ha fracasado. ¡Debemos separarnos!” (Andrej Hlinka)

(Andrej Hlinka, representante del Partido Popular de Hlinka)

¿Cómo y por qué se empezó a formar la idea del Estado eslovaco autónomo?

La idea del estado eslovaco autónomo se estaba formando gradualmente después del año 1918, es decir en los años de la primera República Checoslovaca. Al principio, justo después de la primera guerra mundial nadie pensaba en la autonomía eslovaca, porque la región justo salió de la ocupación húngara y no tenía capacidades – ni intelectuales ni económicas para poder hacerlo. Toda la intelectualidad eslovaca contaba con quizás 500 intelectuales, maestros y clérigos, que estaban felices de poder unirse a los checos más desarrollados, quienes habían estado ayudando a Eslovaquia desde hacía tiempo y podían levantar Eslovaquia. Obviamente, en el país en común – como en cada país en común donde hay varias nacionalidades diferentes – se marcaban las diferencias y venían intervenciones de Praga no siempre convenientes puesto que no correspondían o no entendían a lo rural en Eslovaquia. Chequia era más industrial, Eslovaquia más agraria. Chequia era en su mayoría un país ateo (en la actualidad es uno de los países más ateos de Europa), mientras que Eslovaquia era un país conservador, más enfocado en la religión. Esto quiere decir que cuando se empezó a quitar las cruces no solo de las escuelas estatales sino también de las eclesiásticas, la élite eclesiástica nacionalista alrededor de Andrej Hlinka empezó a darse cuenta de que la orientación extremadamente liberal del nuevo Estado no correspondía a su punto de vista conservador y no convenía al funcionamiento de la sociedad eslovaca, y por eso lamentaba la salida de Hungría. Y cuando llegó la Gran crisis económica de los años 20 después de la primera guerra mundial, los eslovacos empezaron a buscar las causas de la crisis dandose cuenta de que eran los checos los que manejaban la economía eslovaca en su gran parte. También había unos diez mil oficiales checos, maestros, científicos que ayudaban a la nueva administración pública, durante la enseñanza del eslovaco, en la ciencia, etc. Pero al pasar 10-15 años esas personas tuvieron que abandonar Eslovaquia porque ocupaban las posiciones de la nueva intelectualidad eslovaca y era muy difícil para ellos volver a Chequia y encontrar empleo.

(Martin Rázus, representante del Partido Nacional Eslovaco)

¿Cómo se realizó la idea de formar el Estado eslovaco?

La idea surgió de la crítica al control del Gobierno central de Praga, de la cuestión de la autonomía real. Desde el principio se estaba formando el llamado movimiento autonomista. Habían dos grandes partidos políticos que propugnaban el autonomismo eslovaco: el católico Partido Popular Eslovaco de Hlinka  (PartidoHSĽS Popular Eslovaco SĽS hasta el año 1925), encabezado por Andrej Hlinka, y el evanjélico Partido Nacional Eslovaco (SNS) encabezado por Martin Rázus.
Ambos eran clérigos, uno católico y otro evanjélico. Ambos eran personajes destacados que participaron en la resistencia contra Hungría y después contra la República Checoslovaca. Andrej Hlinka confiaba demasiado en la gente y no siempre se rodeaba por personas en las que pudiera confiar absolutamente o con intenciones sinceras hacia Eslovaquia. Uno de ellos era Vojtech Tuka, uno de los profesores de Derecho internacional más jóvenes, quien en 1916 había sido nombrado profesor de la Academia Húngara de Derecho de Bratislava. Tras la proclamación de Checoslovaquia cayó en desgracia por mantener relaciones con Hungría, no recibió un puesto destacado en la nueva organización universitaria eslovaca y perdió su cátedra de Derecho internacional. Por eso mantenía cierto rencor para el Estado checoslovaco.
También podemos recordar a clérigos, como František Jehlička, que inclinaban más por la idea de que Eslovaquia fuera parte de Hungría y estaban convencidos de la necesidad de una reincorporación de Eslovaquia a Hungría. Estas personas en el año 1920 convencieron a Andrej Hlinka que Eslovaquia tuviera que ser autónoma dentro de Hungría tal y como se les había prometido a los eslovacos en el Tratado de Cleveland y más tarde en el Tratado de Pittsburg. Por eso Andrej Hlinka se presentó ante la Conferencia de Paz de París ilegalmente, es decir sin permiso del Gobierno provisional checoslovaco y del grupo parlamentario eslovaco, para participar en la conferencia de Versailles. A diferencia de la delegación oficial checoslovaca que manifestaba una orientación política desfavorable hacia Polonia y Hungría, Hlinka apoyó la política húngara.
Posteriormente, en los años 20 y principalmente después de la llegada al poder de Benito Mussolini en Italia, en Eslovaquia había parte de la gente jóven que simpatizaba con el Partido Popular de Hlinka (HSĽS) que era más radical. Estaban convencidos de que si Praga no estuviera dispuesta a conceder voluntariamente autonomía a Eslovaquia, los eslovacos habrían buscado todos los caminos posibles. Precisamente en Mussolini y en los fascistas veían un ejemplo de cómo simplemente tomar el poder si no lo pudieran alcanzar con las votaciones. Eran tan radicales que en la segunda mitad de los años 20 fueron oficialmente prohibidos y Vojtech Tuka fue condenado por alta traición por sus vínculos con Hungría. Los radicales en los años 30 dejaron de estar en primer plano y el movimiento autonomista manejaba el ala más conservadora de los clérigos católicos alrededor de Andrej Hlinka y Jozef Tiso.

(La declaración de la Nación Eslovaca) (Declaración de Martin)

¿Cuál era la idea del checoslovaquismo?

La idea básica del checoslovaquismo era formar la nación política checoslovaca. En la República Checoslovaca los checos solo representaban el 40% de la población, pero con los eslovacos ya formaban el grupo más considerable alcanzando el 60%. Al constituir así la mayor parte de Checoslovaquia, podían actuar como una nación capaz de formar un Estado. En esa época podía haber en Checoslovaquia alrededor de 6 o 7 millones de checos, 3-3,5 millones de alemanes y solo 2-2,5 millones de eslovacos. Entonces era un constructo artificial que tenía en cuenta mayormente la necesidad de crear una sociedad políticamente organizada que pudiera presentarse como Estado frente a otros Estados.También hay que mencionar que algunos políticos checos tenían la idea de que los eslovacos solo se unirían, se adaptarían, mantendrían su idioma pero no tendrían ningún problema usando el idioma checo en la comunicación con los oficiales checos. Los oficiales checos no estaban bajo ninguna presión por parte de la sociedad para aprender el idioma eslovaco, pero los eslovacos en el ambiente checo sí. Habían oficiales checos que nunca tuvieron que usar el eslovaco en Eslovaquia.

¿Cómo reaccionaron otros países a la situación que había en nuestro territorio?

Otros países obviamente tenían como prioridad sus propios intereses. Alemania, mayormente después de que Adolf Hitler llegara al poder, a partir del año 1933 abiertamente proclamaba que el Sistema de Versailles era malo, que dejó fuera de las fronteras alemanas millones de alemanes en Polonia o en Checoslovaquia. Decía abiertamente que había que anexar los Sudetes, es decir la parte fronteriza de Chequia, donde habitaban los alemanes y con el tiempo también Pertžalka (una parte de Bratislava), que en ese momento estaba habitada mayormente por los alemanes. Habían grandes conflictos con Polonia en las zonas donde había populación polaca mayoritaria, aunque históricamente esa era el área del reino checo, pero es cierto que estaba habitada mayormente por los polacos. Después, obviamente, habían grandes conflictos por las tierras en Horná Orava y Severný Spiš: se trataba de más o menos 25 -27 pueblitos mayormente habitados por la población eslovaca. Por el contrario, la parte polaca reclamaba estos pueblitos como compensación por Tešínsko, porque su mayor parte pertenecía en ese momento a Checoslovaquia. El entonces presidente checoslovaco, Edvard Beneš, decidió conceder al Estado polaco estos pocos pueblos que obviamente no tenían ninguna importancia industrial. Con Hungría siempre habían conflictos, por las fronteras del sur, eso quiere decir que Hungría era el Estado que acechaba la ocasión que Eslovaquia se debilitara de alguna manera. Por eso apoyaba el autonomismo de Andrej Hlinka, por eso apoyaba a todos los partidos que pudieran de alguna manera debilitar el Estado checoslovaco.

(El presidente Edvard Beneš)

¿Cómo Eslovaquia empezó a recrearse durante la nueva república? ¿Qué consecuencias tuvo la caída de Hungría y el orígen de la República Checoslovaca?

Alrededor del año 1900 Eslovaquia tenía alrededor de 2 millones de habitantes. Gran parte de los habitantes, entre el 85 y el 90%, eran campesinos que nada sabían de la idea de nacionalidad. Por supuesto, lo que les molestaba era que en las escuelas tenían que aprender el idioma húngaro. A fines del siglo XIX y con el inicio del siglo XX, tanto el Estado checoslovaco como el Estado húngaro estaban tratando de construir una nación política.
El principal rasgo de la nación política húngara debía ser el dominio perfecto de la lengua húngara, lo que significa que Hungría obligaba a todos aquellos que hablaban su lengua materna a dominar también el húngaro a un nivel muy alto. En Eslovaquia no existía ninguna escuela estatal donde se enseñara el idioma eslovaco. Las escuelas primarias, donde se enseñaba eslovaco eran en su mayoría eclesiásticas, y eso quiere decir que estaban fuera del alcance del Estado. Por eso, el cambio durante la nueva república fue muy significativo: las personas empezaron a acceder a la educación en su propio idioma, ingresaban a las escuelas secundarias y a las universidades, lo que significa que realmente se empezó a formar una élite mucho más amplia que la anterior.

(Vojtech Tuka, representante del ala radical del Partido Popular de Hlinka)

¿Cómo reaccionó Hungría ante la nueva situación?

Hasta entonces no se había hecho aún ninguna declaración oficial sobre la incorporación de Eslovaquia al Estado checoslovaco, aunque ya existían proclamaciones de Nueva York y también del presidente americano Woodrow Wilson. La política húngara todavía contaba con una posibilidad en la conferencia de paz en París en Trianon: lograr convencer a los eslovacos para seguir bajo el control de Hungría o unirse con Hungría como Estado autónomo. Pero ya era demasiado tarde, porque toda la élite de la política eslovaca, junto con Andrej Hlinka, estaba orientada hacia Praga. La política húngara obviamente tenía su agentes, por ejemplo Vojtech Tuka, miembro del HSĽS, que informaba a Budapest sobre las tendencias dentro del partido HSĽS, la posible colaboración con los políticos, los vínculos con Praga, etc. Estos informadores eran mayormente personas que anteriormente habían sido clérigos o tenían contactos con la política húngara conservadora y trataban así de influir en Andrej Hlinka. Los húngaros esperaban que llegara algún poder más fuerte, que cambiaría el sistema de Versailles. Inicialmente confiaban mucho en Mussolini, después en Hitler para recuperar el territorio de Eslovaquia.

¿Cómo influyó la fundación de Checoslovaquia en el ambiente cultural en Eslovaquia?

Eslovaquia era un país rural en el que la mayoría de la gente vivía de la agricultura, y los intelectuales eran muy pocos. La influencia checa era en gran parte positiva: los checos representaban más o menos la civilización ciudadana y con esa influencia se empezó de alguna manera a formar la sociedad civil a través de organizaciones civiles, actividades culturales como talleres de teatro, agrupaciones de bomberos voluntarios o la participación ciudadana en varios partidos políticos.
Anteriormente era muy difícil encontrar a personas comunes o de clase media activas dentro de un partido político, porque los partidos eran húngaros y los eslovacos eran muy débiles o poco destacados. Cuando llegó la democracia en el año 1918, la República checoslova era prácticamente el único Estado democrático que se mantuvo en Europa Central, gracias al buen desempeño de la economía y a personas como Tomáš Garrigue Masaryk o los demás políticos checos, quienes siempre optaron por el camino más democrático a pesar de los problemas con la oposición (HSĽS o alemanes).

¿Cómo influyó la crisis del año 1929 en la economía de Eslovaquia?

La crisis agraria e industrial duró unos 3-4 años y fue terrible: un tercio de la población estaba sin trabajo. La crisi afectó más los Sudetes alemanes porque la industria de la región era orientada a la exportación. La economía checoslovaca también estaba orientada a las exportaciones. La crisis afectó significamente a Eslovaquia pero quizás no tanto como las regiones de Chequia. Varias empresas checas tuvieron que reducir la producción en Eslovaquia porque el equipamiento industrial no era tan avanzado como en la región más allá del río Morava. En ese momento el Estado ya estaba intentando ayudar a las personas mediante varios programas estatales y un programa de trabajo social, según el ejemplo del New Deal puesto en marcha por el presidente estadounidense Roosevelt. Sin embargo, a pesar de eso de alguna manera se extendió el radicalismo de los autonomistas, húngaros y alemanes, quienes se daban cuenta de las consecuencias de la crisis en sus propias regiones, aunque periféricas con respecto a los intereses económicos de Praga: “Nosotros somos los que más pagamos por la crisis.”
Obviamente, los alemanes consideraron la crisis de manera muy emocional, porque en regiones enteras de los Sudetes no había nada que comer. Entonces creían en la propaganda nazi, según la cual los checos pretendían dejarlos morir de hambre. La política checoslovaca obviamente no tenía nada que ver con este tipo de nacionalismo. Era la consecuencia natural en regiones prioritariamente orientadas a exportar.

Los Sudetes, la parte de Checoslovaquia habitada mayormente por la etnia alemana

Entonces, ¿cómo influyó la crisis en la política eslovaca? ¿Qué cambió?

Durante la crisis los eslovacos empezaron a darse cuenta de que las medidas adoptadas para Chequia y Moravia no eran apropiadas para Eslovaquia. Chequia era más desarrollada industrialmente que Eslovaquia, pero los checos no querían introducir medidas legislativas especiales solo para Eslovaquia. Tenían miedo de estar obligados a permitir lo mismo a los alemanes, principalmente tras el año 1933, cuando terminó la crisis y llegó al poder Adolf Hitler. Tenían miedo de un referéndum de autodeterminación. Se daban cuenta de que el Estado democratico era muy frágil y trataban de proteger la democracia de los extremos contando con el nacionalismo alemán, húngaro o el eslovaco, y no siempre con guantes blancos… a veces con la censura en la prensa o con oleadas de arrestos.
La agitación del partido popular eslovaco (los llamados “autonomistas”) coincidió estrechamente con la presión de los alemanes sudéticos, apoyados por los nazis, sobre el gobierno de Praga.

 

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