Inspecciones en los productos brasileños tras el escándalo “Carne Débil”

Tras el escándalo de la carne podrida en Brasil que era “maquillada” para ser exportada, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Eslovaquia ha puesto en marcha una serie de inspecciones. A través de la Dirección Estatal de Veterinaria y Alimentos se analizarán los productos de origen animal importados del país sudamericano.
“En Eslovaquia tenemos alimentos de calidad que están sujetos a controles exhaustivos en todo el proceso de producción, dijo la ministra de Agricultura, Gabriela Matečná, recomendando a los consumidores que controlen el país de origen de los alimentos que compran.
El Ministerio de Agricultura ha prohibido que los minoristas en Eslovaquia vendan carne brasileña hasta que se realicen pruebas de laboratorio e inspecciones específicas.

Brasil es el mayor exportador mundial de carne roja, que se vende en 150 países del mundo, la mayoría de la Unión Europea y Asia. En estos días, China ha prohibido la entrada de carne roja, mientras la Unión Europea ha suspendido las compras de carne, pollo y otros productos de las empresas implicadas.
La Policía Federal de Brasil ha revelado los resultados de la Operación “Carne Débil”, confirmando la adulteración y “maquillaje” de carne bovina y aviar podrida. Varias empresas usaban vitamina C para disfrazar los niveles de conservantes superiores a los permitidos por ley, ácidos y otros productos químicos cancerígenos, para disimular las características físicas de la carne podrida y su olor. El ácido ascórbico solo debe utilizarse para productos procesados, nunca para la carne utilizada como materia prima.
La policía arrestó a 38 personas, incluso algunos funcionarios publicos que formaban parte de una red de corrupción dentro del gobierno para legalizar la carne “maquillada”.
Por su parte, las dos grandes empresas involucradas en el escándalo niegan cualquier mal procedimiento en el proceso de producción de la carne y los pollos, aseguran la alta calidad de sus productos y garantizan que no hay ningún tipo de riesgo para los consumidores.
El gobierno brasileño no se pronunció sobre el tema de la corrupción; el viceministro de Agricultura, Eumar Novack, hizo un llamado a la calma para evitar el pánico: estos procedimientos ilegales se produjeron en solo 21 plantas de las 4.837 que existen en el país, y solo seis de ellas envían sus productos al exterior.
Los expertos afirman que la carne brasileña ha evolucionado mucho en los últimos años y debe ser absolutamente segura, porque de otra manera sería imposible exportar a Europa, donde existen los controles fitosanitarios más estrictos a escala mundial.

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