La renuncia de Kaliňák no es suficiente: el partido Most-Hid pide elecciones anticipadas

Horas convulsas para la política eslovaca y la tensión creciente de estos últimos días parece tener una única solución: elecciones anticipadas.
El ministro del Interior, Robert Kaliňák, dimitió el lunes para “salvaguardar la estabilidad política del país”. La iniciativa fue elogiada por el primer ministro Fico, quien declaró que Kaliňák ha sido uno de los ministros más talentosos de su gobierno y no tiene responsabilidad en el caso Kuciak. El Primer Ministro considera la renuncia como “una contribución personal a la estabilidad y el mantenimiento de la democracia”.
Además, el ministro no podría haber hecho diferente, dadas las apremiantes demandas tanto de la oposición como del partido conservador Most-Hid, por no mencionar las protestas de los ciudadanos, no solo en las últimas semanas, sino en los últimos dos años.
Además, el fiscal Vasiľ Špirko ayer presentó una denuncia penal en la oficina del fiscal general contra Robert Kaliňák y altos oficiales de policía por sospecha de sabotaje.
El Fiscal General Jaromir Ciznar decidió asignar el caso a un fiscal en su oficina para garantizar la máxima objetividad en el procedimiento.
Pero la renuncia de Kalinak no es suficiente para reparar la brecha entre gobernantes y gobernados que se creó después del caso Kuciak. La investigación del periodista, aunque inacabada (pero publicada por todos los medios de comunicación eslovacos y muchos periódicos extranjeros) ha mostrado una cara de Eslovaquia verdaderamente inquietante. Corrupción, fraudes fiscales, tráfico de armas y drogas, infiltraciones de la mafia en los palacios del poder.
El país necesita una profunda moralización de la vida económica y política, una operación de “limpieza” que es solicitada por muchos sectores de la sociedad, las universidades, las asociaciones civiles, la Iglesia, entre otros. Desde 1989, el año de la Revolución de Terciopelo, no se han visto manifestaciones con un nivel tan alto de participación popular en toda Eslovaquia.
El país está en el punto de mira de la prensa internacional. Pocas horas después de la conferencia en la que el Ministro del Interior anunció su renuncia, ya había quienes denominaban a Kaliňák, el “protegido de Fico” (Reuters), un político “abrumado por las mayores protestas callejeras” (“La Repubblica”, “The New York Times”, “The Independent”): 50.000 personas en Bratislava y miles en otras ciudades de Eslovaquia y el extranjero.
“El peor golpe para el gobierno del primer ministro Robert Fico en una crisis política que está alimentando las mayores protestas en la nación de la zona del euro desde la caída de la Cortina de Hierro”, comentó la agencia de noticias Bloomberg, observando cómo eventos similares en Rumania, Polonia, Hungría y la República Checa son la señal de que los gobiernos “están socavando el estado de derecho y no suprimen la corrupción”.

¿Qué pasará ahora?

En los últimos días, circularon rumores de que el Ministro Kaliňák sería reemplazado por su subsecretaria Denisa Saková que ha sido durante mucho tiempo su mano derecha.
Una solución inaceptable para el aliado de coalición Most-Hid, después de la renuncia de su diputado Igor Janckulík en señal de protesta por los presuntos vínculos del gobierno con la mafia.
Incluso los dos principales partidos de oposición, SaS y OLaNO, consideran que la decisión del ministro Kaliňák llega demasiado tarde, resulta insuficiente para restaurar la credibilidad del ejecutivo y es simplemente una táctica del partido socialdemócrata, que “se hunde y se desintegra”. Si Kaliňák elogia al jefe de policía Tibor Gaspar, significa una cosa: “el ministro dimite, pero sus hombres se quedan”.
La oposición ha concluido la recopilación de firmas para solicitar la convocatoria de una sesión parlamentaria especial el próximo 20 de marzo. El orden del día será una moción de censura contra el primer ministro Robert Fico.
Mientras tanto, continúan las consultas del presidente Andrej Kiska con los representantes del partido para encontrar una solución a la crisis política.
Algunos parlamentarios de Most-Hid están listos para renunciar si el partido continúa apoyando a la coalición gobernante, y sin el apoyo de Most-Hid, la mayoría necesaria para gobernar fracasará.
Fico no quiere saber nada de elecciones anticipadas. Pero esto es lo que el líder Most-Hid, Béla Bugár, discutirá con el otro socio de la coalición, el Partido Nacional Eslovaco (SNS). Bugár no considera factible la reorganización del gobierno, mientras que Andrej Danko, el líder del SNS, está dispuesto a discutir las elecciones anticipadas, pero cree que es prematuro hacer predicciones sobre la fecha. Se debe esperar la caída del gobierno o el fin de la mayoría parlamentaria, dijo.

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Foto: Most-Hid (FB)
Arno Mikkor, Aron Urb (CC BY 2.0)
Za slušné Slovensko (FB)
EU2016 SK (Public domain)
prezident.sk

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