Nueva marcha por la justicia y contra la corrupción: “¡Defendamos una Eslovaquia decente!”

La gente tomará las calles de Bratislava otra vez el viernes 9 de marzo a las 17:00 horas. El grupo que ya organizó la marcha por Ján y Martina, encabezado por Peter Nagy, Katarína Nagy Pázmány, Karolína Farská y Juraj Šeliga, está preparando una manifestación pacífica, con un objetivo muy claro: reunir a todas las personas que en estos días de dolor e indignación piden verdad y justicia.
Los organizadores señalan que no son miembros de ningún partido político y que sus intereses son apolíticos. Son ciudadanos que piden “una investigación exhaustiva e independiente sobre el asesinato de Ján Kuciak y Martina Kušnírová con la participación de investigadores internacionales, así como un gobierno nuevo y confiable que no incluirá a personas sospechosas de corrupción y vínculos con el crimen organizado”.
“Está claro que el primer ministro Róbert Fico y el ministro del Interior Róbert Kaliňák no representan los valores que miles de personas en Eslovaquia y en el mundo construyeron el pasado viernes”, agregaron en un comunicado los organizadores, decididos a continuar las asambleas cívicas e instar a los ciudadanos a unirse a la marcha.

El Ministro del Interior, Róbert Kaliňák (Smer-SD), no tiene intención de renunciar a su cargo. Su prioridad en este momento – dijo – es garantizar que se lleve a cabo una investigación sobre el doble asesinato, sin buscar responsabilidad política a toda costa.
En una semana, el Ministro de cultura Marek Madaric y el jefe de gabinete Roman Sipos, un colaborador cercano de Robert Fico, dimitieron, mientras que la asistente del Primer Ministro Mária Trošková y el miembro del Consejo de Seguridad del Estado Viliam Jasan se autosuspendieron.
Y esto no termina aquí: el diputado Igor Jankulik dejará su cargo en el grupo parlamentario Most-Hid; el asesor económico Tomáš Meravý también pondrá fin a su colaboración, debido a “la reacción inadecuada del partido a la situación actual en el país” y el grave escándalo. Además, hay rumores sobre una posible renuncia de la Ministra de Justicia, Lucia Žitňanská.
Algunos apoyan la necesidad de adoptar medidas “sustanciales” dentro de la coalición gobernante, para garantizar su sobreviviencia.
Beata Balogová, directora del periódico SME, escribió que “el asesinato de un periodista es un ataque contra todos los ciudadanos de este país, porque los periodistas son los ojos, los oídos y la boca del público. Los políticos y representantes de este país deberían condenar claramente este acto de agresión cobarde y enviar una señal de que no es solo un crimen, sino también un ataque que hace sangrar nuestra libertad. No queremos que Eslovaquia se convierta en uno de los países donde los periodistas asesinados son un hecho común.”
Las investigaciones sobre un homicidio son un asunto obvio, pero la capacidad de percibir la gravedad del hecho no es tan obvia, tal vez porque algunos sentimientos elementales de vergüenza y preocupación moral desaparecieron hace tiempo.
Esa “decencia” que los ciudadanos quieren volver a ver en las acciones de quienes los representan.

_____

Foto: Peter Nagy (FB), minv.sk

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.