¿Por qué Cataluña quiere separarse de España y cuáles serían las consecuencias económicas?

La cuestión de la independencia de Cataluña está caracterizada por aspectos económicos, políticos y culturales que se remontan a mediados del siglo XIX.
El indipendentismo catalan tuvo su nacimiento político a fines de ese siglo y principios del siglo XX y consiguió el restablecimiento de la Generalitat de Catalunya, la antigua institución de autogobierno.
Durante el régimen franquista la Generalitat fue suspendida, luego reconocida en el período de la transición democrática que, a través de la movilización popular, tuvo que recoger las aspiraciones políticas catalanas, pero en un marco constitucional autonómico.
El independentismo catalán plantea sus tesis sobre el principio de que el pueblo de Cataluña es una nación soberana, con su propia historia, cultura, lengua y sobre la afirmación de que Cataluña no podrá alcanzar su máxima plenitud cultural, social y económica mientras forme parte de España.
Esta tesis presenta Cataluña como una nación oprimida por España desde su ocupación por las tropas borbónicas en 1714, y la posterior supresión de las instituciones catalanas y la prohibición de su lengua en la administración por decreto del rey Felipe V.
En la actualidad, la región más rica del país ha tomado un nuevo impulso soberanista como consecuencia de un conjunto de factores politicos y economicos tales como la fuerte crisis económica y las disposiciones recientes del gobierno de Mariano Rajoy orientadas a una re-centralización del país.
Las últimas multitudinarias movilizaciones han demonstrado que España no enfrenta una minoría que busca la soberanía, sino un movimiento transversal que afecta a todas las clases y sectores sociales.
Por ello el gobierno y el parlamento catalán han comenzado un proceso político para que el pueblo de Cataluña pueda decidir en un referéndum si desea quedarse o no bajo la órbita del gobierno de Madrid.
La respuesta del gobierno central contó con el firme respaldo de la Unión Europea, que ha recordado que la separacion de España llevará Cataluña automáticamente fuera del bloque. A pesar de la negativa cerrada del gobierno de Rajoy, que ha catalogado la iniciativa catalana como “inconstitucional”, a pesar de las amenazas de la UE, el parlamento de Cataluña insiste con su soberanía y la realización del referéndum el próximo 1 de octubre.

Por qué Cataluña quiere independencia de España?

Cataluña quiere separarse de España básicamente por cuatro motivos, de carácter económico, geográfico y político.
El argumento fundamental del independentismo es de tipo nacionalista y se basa en un concepto histórico y cultural: existe una “nación” cuya “identidad” sólo podrá preservarse y desarrollarse plenamente con instituciones estatales propias.
En términos económicos, los políticos separatistas afirman que la independencia beneficiaría económicamente Cataluña, que no se vería obligada a aportar fondos destinados a otras regiones, podría llevar a cabo una política económica centrada exclusivamente en sus intereses y con resultados más tangibles.
Un Estado territorialmente pequeño sería preferible a uno grande, siendo así la administración más próxima a los ciudadanos.
Los indipendentistas utilizan en su tesis también el argumento democrático: la autodeterminación, es decir el derecho de la gente a decidir a qué Estado quiere pertenecer.

¿Cuáles serían las consecuencias económicas si Cataluña se independiza?

La comunidad autónoma es una zona clave para la economía del país: supone el 19% del PIB de España y reúne el 16% de la población del país, según el informe de la agencia de calificación Moody’s.
Cataluña tiene una tasa de desempleo del 13,2%, menor a la nacional, y sus habitantes tienen mejor calidad de vida. En la región se concentra un dinamismo empresarial y una calidad del capital humano superior a la media.
Si Cataluña fuera independiente, podría disponer cada año de unos 16.000 millones de euros adicionales (aproximadamente el 8% de su PIB).
Todos los analistas políticos coinciden en este punto: Cataluña tiene una importancia estratégica en el equilibrio económico español y de ninguna manera el gobierno central puede darse el lujo de concederle voluntariamente la autonomía a la región más rica del país.
España está inmersa en una crisis general y global que abarca elementos cruciales: la gestión pública, los partidos políticos, la Familia Real española, la confianza de la gente en sus gobernantes, su propia existencia democrática.
La indipendencia de Cataluña, según algunos analistas económicos, podría generar una serie de perjuicios: el PIB de la región podría caer el 25% o el 30%, y el desempleo doblarse, con un general empobrecimiento de la sociedad catalana.
La comunidad autónoma podria perder muchas empresas internacionales, tales como HP, General Electric, Pfizer, Coca-Cola, Cisco y Dow Chemical, y sociedades de inversión. Hay compañías que ya tienen planes de contingencia para cambiar las sedes sociales de Cataluña a otras partes de España.
Moody’s apunta que si los planes de independencia se llevarán a cabo, harían debilitarse a toda la economía del territorio nacional, con una baja del rating para el país.
La agencia calificadora Fitch destaca la importancia de las relaciones con el Gobierno central para su perfil de crédito, ya que Cataluña es una de las regiones españolas más dependientes de los mecanismos de apoyo de liquidez que el Estado proporciona a las comunidades autónomas.

Expertos en politica y economia afirman que si Cataluña se independiza, España deberá salir del euro

El euro se convertiría en una moneda extranjera y eso disminuiría la competitividad de Cataluña. La nueva nación también se desvincularía del Banco Central Europeo (BCE), el organismo que centraliza la política monetaria de los 19 países que comparten el euro y garantiza liquidez al sistema bancario de la zona euro. Una Cataluña independiente carecería de un sistema de supervisión bancaria europea. El vínculo entre el riesgo privado y el soberano seguiría intacto, con consecuencias muy graves.
La Comisión Europea ha reiterado que la escisión de un Estado miembro de la UE dejará a la región escindida fuera de la Unión Europea, con la consiguiente pérdida del derecho a los cuatro fondos estructurales y de inversión europeos.

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Foto: Catalunya opina (Facebook), Pixabay CC0

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