Resolución cubana ante la ONU contra bloqueo económico EE.UU: rueda de prensa de la embajadora en Eslovaquia

El 31 de octubre de 2018 el Gobierno cubano presentará en la Asamblea General de las Naciones Unidas un proyecto de resolución sobre la eliminación total del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.
La embajadora de Cuba en Eslovaquia, Jamila Sonia Pita Montes, en una rueda de prensa, informó sobre los puntos principales del documento “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, que condena la postura del Ejecutivo de Trump y los retrocesos de las relaciones bilaterales.
Cuba califica el bloqueo que EE.UU. lleva desde 1960 contra la Isla como “el sistema de sanciones unilaterales más injusto, severo y prolongado que se ha aplicado contra país alguno”. En los últimos dos años la política de bloqueo se ha intensificado tras el “Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el fortalecimiento de la Política de Estados Unidos de América hacia Cuba”, firmado por el presidente Donald Trump el 16 de junio del 2017. En este dictamen oficial se muestra el recrudecimiento de la politica estadounidense hacia la nación cubana, a pesar de los intentos del presidente anterior Barack Obama por normalizar las relaciones bilaterales.
En noviembre de ese mismo año, los Departamentos de Comercio, Tesoro y Estado de EE.UU dictaron medidas más férreas para fomentar el control económico contra Cuba y restringir aún más los viajes de estadounidenses a la isla caribeña. Las restricciones que entraron en vigor el 8 de noviembre de 2017 afectan a los viajes “pueblo a pueblo” (una de las categorías más utilizadas por los estadounidenses), los de carácter “educativo” y de “apoyo al pueblo cubano”.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro exige que todos los viajes “pueblo a pueblo” educativos sin carácter académico se lleven a cabo bajo los auspicios de una organización sujeta a la jurisdicción estadounidense. Asimismo, establece que los viajeros estén “acompañados por una persona sujeta a la jurisdicción estadounidense y que sea representante de la organización patrocinadora”.
Por lo tanto, los viajes educativos individuales “pueblo a pueblo” que no tengan carácter académico ya no estarán autorizados.
En cuanto a los viajes de apoyo al pueblo cubano, se exige que cada viajero “participe en un programa de actividades a tiempo completo que impliquen una interacción genuina con individuos en Cuba”.
Dichas limitaciones tuvieron el efecto de reducir un 43%, en 2018, el número de viajeros estadounidenses, incluidas las visitas de instituciones académicas y los estudiantes universitarios.
A 179 entidades cubanas se les prohibió realizar transacciones con instituciones y personas naturales o jurídicas, lo que ha generado mayores obstáculos en las relaciones económicas y comerciales de las empresas cubanas con potenciales socios estadounidenses y de terceros países.
El fortalecimiento de la aplicación extraterritorial del bloqueo ha sido precisamente una de las manifestaciones distintivas del endurecimiento de esta política en los últimos meses, con marcados efectos en las relaciones financieras internacionales de Cuba.
Bancos e instituciones han impuesto condiciones y obstáculos para seguir trabajando con empresas y embajadas cubanas que han sido sus clientes durante años. Por ejemplo, la prohibición de transferencias de dinero en dólares estadounidenses o en otras monedas libremente convertibles; la cancelación de cuentas de embajadas o las cuentas de compañías que tienen intereses cubanos en el extranjero, así como servicios financieros o negocios relacionados con Cuba y la negativa a otorgar préstamos o procesar tarjetas de crédito.
“En cuanto al tema de las transacciones financieras”, ha subrayado la embajadora Pita Montes, “docenas de bancos han sido multados por el gobierno de los EE. UU y por tanto docenas de bancos han decidido limitar sus operaciones por las presiones recibidas de los EE. UU., al punto de eliminar cualquier vínculo no solo con compañías y entidades estatales, sino también con cubanos residentes en el exterior que por sólo ostentar la ciudadanía cubana no han podido realizar determinadas transacciones bancarias porque les ha sido prohibido.”
Las medidas afectan no solo al sector estatal cubano, agregó la embajadora, sino también al sector privado del país que se está desarrollando de manera complementaria al sector estatal y que, por supuesto, necesita recursos y medios.”

El endurecimiento del bloqueo a Cuba ha estado acompañado por una retórica agresiva de los niveles más altos del gobierno estadounidense que genera desconfianza e incertidumbre entre las instituciones financieras, las empresas y los proveedores norteamericanos debido al temor real de ser penalizados por sus relaciones con Cuba.
El bloqueo constituye el principal obstáculo para la implementación del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social del país, así como para la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible. Solamente el daño económico del bloqueo asciende a más de 4.000 millones de dólares.
Numerosas empresas de terceros países que son exportadores tradicionales de productos y materiales esenciales para la economía cubana se niegan a actuar como proveedores o se enfrentan a dificultades adicionales para garantizar las exportaciones a Cuba. Esto se traduce en suministros retrasados, escasez de materias primas y daños graves a la producción fabril cubana.
La estrategia del gobierno de los Estados Unidos afecta a sectores sociales sensibles como la salud pública y la alimentación. El sistema de salud cubano ha tenido serias repercusiones debido a la política del bloqueo: dificultades en la adquisición de medicamentos, instrumentos, repuestos para equipos médicos que tienen que ser importados desde China o Europa con costos elevados.
Además, el bloqueo constituye un acto de agresión unilateral, una violación masiva, flagrante y sistemática tanto de los derechos humanos de todo el pueblo cubano, como de los derechos constitucionales del pueblo estadounidense al destruir su libertad de viajar a Cuba. Viola la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional y, por su carácter extraterritorial, constituye una transgresión del derecho a la paz, el desarrollo y la libre determinación de los Estados soberanos y un obstáculo para la cooperación internacional.
Las autoridades cubanas destacan que es imperativo que Estados Unidos cumpla con las 26 resoluciones adoptadas por la comunidad internacional en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas y ponga fin, de manera incondicional, a su política de bloqueo. Eso estaría en consonancia con la gran mayoría de las voces que piden el fin de esta política injusta.
“Estados Unidos ignora a la comunidad internacional que vota a favor de Cuba y nuestra resolución contra el bloqueo”, ha subrayado la embajadora. “Pero también ignora las voces que en el interior de EE. UU reclaman que el bloqueo termine. Voces que llegan del Senado, del Congreso y de la propia comunidad cubana que vive en los EE. UU y está interesada en relaciones normales entre su país de residencia y su país de origen”.
Cuba confía en que continuará contando con el apoyo de la comunidad internacional en su reclamo legítimo para poner fin al bloqueo. En este sentido, la embajadora Pita Montes ha expresado la gratitud del gobierno cubano a la comunidad internacional por el apoyo, incluido el gobierno de Eslovaquia, el cual en el contexto de la UE mantiene invariado su voto en favor de la resolución cubana.
El gobierno cubano ratifica su voluntad de sostener un diálogo respetuoso con el gobierno de los EE. UU, basado en condiciones de igualdad, porque somos dos países independientes, tenemos los mismos derechos internacionales ante las Naciones Unidas. Tiene que ser un dialogo con un total respeto a nuestra soberanía e independencia. No somos nosotros los que estamos bloqueando a ningun país, no somos nosotros los que tenemos ocupado un territorio donde hay una base naval. No somos nosotros los que mantenemos un dialogo irrespetuoso, hostil, agresivo. Todo lo contrario: Cuba tiene relaciones normales con todos los Estados de la comunidad internacional y coopera en varios temas multilaterales, como por ejemplo la lucha por la paz y por la prevención de conflictos. Somos un país abierto al diálogo y podemos negociar los asuntos pendientes con los EE. UU., pero siempre sobre la base de la igualdad y del respeto”, concluyó la embajadora.

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Foto: Paola Ferraris ©
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The White House from Washington, DC (Public Domain)
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