Ropa inteligente: la Universidad de Žilina y VÚTCH-CHEMITEX reciben el premio “Zlatá Fatima”

El prototipo de una prenda inteligente para realizar un electrocardiograma en tiempo real ha sido galardonado con el premio “Zlatá Fatima” 2017 en el marco de la Feria de Trenčin. En la categoría de nueva tecnología, 180 productos compitieron por este premio.
El prototipo, elaborado por la Facultad de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Žilina en colaboración con VÚTCH-CHEMITEX s.r.o Žilina, es el resultado de una investigación conjunta de un equipo multidisciplinario, formado por expertos de varios sectores: textil, eléctrico, biomédico y tecnologías de la información.
El proyecto ha sido financiado con recursos provenientes de los Fondos Estructurales de la Unión Europea, con el apoyo de la Agencia para el Fomento de las Investigaciones.

El director del proyecto, Ladislav Janoušek, profesor de Ingeniería Eléctrica y Biomédica en la Facultad de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Žilina, explicó que los sensores de la prenda inteligente pueden registrar los parámetros fisiológicos y son capaces de medir la frecuencia cardíaca.
Los hilos electroconductores integrados en el tejido de las prendas de vestir desempeñan la función de los electrodos del electrocardiograma: conectan los sensores de la ropa inteligente al cuerpo y transfieren los datos escaneados. Posteriormente, los circuitos electrónicos procesan los datos y los transmiten de forma inalámbrica a dispositivos móviles.
Los investigadores han desarrolado también una aplicación capaz de analizar, evaluar y almacenar las mediciones realizadas.

Varios expertos consideran la ropa inteligente como el futuro de la tecnología textil. Se trata de prendas, aparentemente normales, pero que llevan integradas en el tejido funciones muy útiles para la vida cotidiana o trabajo. Por ejemplo, se podrá conectar mediante bluetooth los movimientos a un dispositivo móvil, medir el ritmo cardiaco, las calorías quemadas o el nivel de dióxido de carbono en el aire.
CCS Insight, una empresa de información sobre dispositivos y redes de conexión, ha calculado que el consumo de la ropa inteligente podrá crecer hasta los 135 millones en 2018.
Según Cientifica Research, la ropa inteligente es la cuarta revolución industrial textil, un sector que en 2025 alcanzará un volumen de negocio superior a los 130.000 millones de dólares,
La clave para el despegue de estos productos será un cambio de enfoque, la transición desde productos inspirados por la propia tecnología a otros inspirados por el ser humano. Es decir, la ropa inteligente tendrá que interactuar con la persona y el entorno y aportar nuevas propiedades como la adaptación al cuerpo del usuario.
El ambiente es propicio para el crecimiento de la tecnología ponible, incluyendo la textil, gracias al desarrollo de la Internet de las Cosas y los dispositivos conectados, la proliferación de apps, y el interés de los usuarios en la conectividad social y en la monitorización en tiempo real.

El Centro de Genómica y Medicina Personalizada de la Universidad de Stanford ha realizado un estudio con 60 personas conectadas a una gran cantidad de dispositivos inteligentes con sensores para medir numerosos parámetros relacionados con la salud, como la frecuencia cardiaca, el nivel de oxígeno en la sangre, actividad diaria y horas de sueño. La utilización de prendas de ropa inteligentes con sensores de actividad, de oxígeno en sangre, de ritmo cardiaco, etc. puede ser una buena herramienta para detectar riesgos de enfermedades.
Sin embargo, los expertos advierten de que la información que proporciona la ropa inteligente no es suficiente para que los usuarios puedan realizar un auto-diagnóstico correcto. El avance en estas tecnologías tendría que ir acompañado de un mayor nivel de educación sanitaria entre la población para permitir un uso razonable de esos datos. En cualquier caso, siempre hay que acudir a un médico para recibir diagnósticos y tratamiento adecuado.

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Foto: VÚTCH-CHEMITEX  

HackRVA Makerspace (CC BY-SA 2.0), Global Panorama (CC BY-SA 2.0)

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