Cuarta parte de la reforma fiscal: autónomos y restaurantes

Este martes 22 de noviembre, el ministro de Hacienda, Igor Matovič, presentó en rueda de prensa la cuarta parte de la reforma fiscal, centrada en la fiscalidad de los autónomos y el sector de la restauración.

El ministro ha presentado la llamada “revolucion fiscal” en cuatro etapas. El primer paquete de medidas está centrado en las ayudas estatales a las familias con hijos, el segundo contiene propuestas sobre la fiscalidad laboral, mientras que el tercio paquete prevé cambios en los impuestos corporativos.

El nuevo sistema propuesto por Matovič prevé la eliminación de los gastos a tanto alzado y la introducción de dos opciones para los autónomos (SZČO):

1. un impuesto fijo del 29% sobre los ingresos sin obligación de llevar contabilidad y sin auditoría fiscal alguna. Por ejemplo, quien gane 1.000 euros al mes pagará impuestos por un importe de 290 euros. Este impuesto a tanto alzado debería ser la suma del impuesto sobre la renta y las contribuciones a la seguridad social y la salud.

2. Registro de gastos reales y pago de una contribución al seguro del 29%, calculada sobre la base imponible, y de un impuesto sobre la renta del 19%, calculado sobre el monto bruto.
De esta forma, los trabajadores autónomos pagarían solo una tasa y un impuesto, al igual que los empleados y los empleadores.

Según el ministro de Hacienda, todo el Estado está sobre los hombros de dos millones de empleados que actualmente pagan 16.000 millones de euros al año en tasas e impuestos, es decir 8.000 euros por empleado. Por el contrario, 400.000 SZČO pagan 800 millones de euros, lo que supone una media de 2.000 euros por autonómo.
Matovič cree que si los SZČO pagaran las mismas tasas e impuestos que los empleados, cada año entrarían en las arcas estatales 2.400 millones de euros más. Actualmente, el impuesto sobre la renta de los autónomos con una renta bruta inferior a 100.000 euros anuales asciende al 15%.

Cabe destacar, sin embargo, que los trabajadores autónomos, a diferencia de los asalariados, son responsables con todas sus propiedades, enfrentan el riesgo de hacer negocios y tener facturas impagadas, no tienen derecho a prestaciones por desempleo y no están sujetos a la protección del Código laboral. Mientras que los empleados tienen el seguro de accidentes, los autónomos solo tienen el seguro de pensión y el seguro médico y están obligados a pagar cotizaciones de salud.

Las medidas para restaurantes

En este sector, Matovič propone reducir el IVA del 20 al 10% para reducir la evasión fiscal. Los restaurantes deberían ofrecer una variedad de servicios subsidiados a los clientes, como menú para niños a mitad de precio, una reducción del 25% en el precio de las medias porciones y una botella de agua gratis. Además, las propinas deberían ascender a aproximadamente el 9% del precio de la comida, sin incluir el IVA, y deberían compartirse entre los empleados.
La reforma fiscal propuesta para los restaurantes supondría una disminución de unos 40 millones de euros para el Estado, dijo Matovič.

El bono para los vacunados

Entre las medidas propuestas, también hay la concesión de un bono de 300 euros para comida y actividades recreativas a personas mayores de 60 años totalmente vacunadas en el período comprendido entre el 1 de julio y el 12 de diciembre de 2021. Este bono se podrá utilizar también en 2022 y se podrá ceder a otra persona. Con esta medida Matovič pretende motivar y premiar a los vacunados y al mismo tiempo apoyar a los emprendedores y al sector turístico.

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Foto: Anna Shvets CC0
 

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