En 2021 Eslovaquia ha violado varios artículos del Convenio Europeo de Derechos Humanos

“Preservar a toda costa los principios de la gobernabilidad democrática y el Estado de derecho se ha vuelto ahora más vital que nunca. No lo olvidemos nunca: un mundo sin estos principios fundamentales es un mundo que ya no es libre”.
Con estas palabras, el juez islandés Robert Spano, Presidente del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), presentó el balance del año 2021 en materia de protección de los derechos humanos y de las libertades fundamentales. La rueda de prensa se transmitió en vivo en el sitio de Internet del Consejo de Europa el martes 25 de enero de 2022. Spano estuvo acompañado por Marialena Tsirli, Secretaria del Tribunal, y Abel Campos, Secretario Adjunto.

El presidente señaló que en 2021 pocas áreas de la vida han permanecido intactas durante la pandemia. El Tribunal se pronunció sobre más de 36.000 solicitudes. El número de sentencias de la Gran Sala ascendió a 428, relativas a 1.037 demandas, lo que representa un aumento del 9% en comparación con el año anterior. A finales de 2021 había 70.150 solicitudes pendientes, con un aumento del 13% en comparación con 2020. El 70% de los casos pendientes afectaban a cuatro países: la Federación Rusa (17.013), Turquía (15.251), Ucrania (11.372) y Rumania (5.690).

En 2021 se introdujo una nueva estrategia para la tramitación de “casos de impacto” para agilizar la resolución de los casos más importantes, graves y urgentes. Al 1 de enero de 2022, más de 500 casos entraban en esta categoría y se referían a la libertad de expresión, el derecho a un proceso equitativo, las escuchas telefónicas y la vigilancia secreta de periodistas, la gestión de la pandemia por parte de algunos gobiernos, la discriminación contra las minorías sexuales, el derecho a la información y las molestias medioambientales.
Además, a partir del próximo 1 de febrero el plazo para presentar demandas ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos se reducirá de seis a cuatro meses.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos no es una institución de la Unión Europea. Fue creado en Estrasburgo por los Estados miembros del Consejo de Europa en 1959 con el fin de examinar las presuntas violaciones del Convenio Europeo de Derechos Humanos firmado en Roma el 4 de noviembre de 1950. Este fue el primer instrumento en concretar y otorgar fuerza vinculante a los derechos enunciados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

El Convenio establece derechos absolutos que los Estados no pueden vulnerar, como el derecho a la vida o la prohibición de la tortura, y protege ciertos derechos y libertades que solo pueden restringirse a través de la ley y cuando las medidas resulten necesarias en una sociedad democrática, como por ejemplo el derecho a la libertad y la seguridad o el derecho al respeto de la vida privada y familiar.
La adopción de protocolos adicionales ha permitido incluir en el texto inicial varios derechos relativos, entre otros, a la abolición de la pena de muerte, la protección de la propiedad, el derecho a unas elecciones libres o la libertad de circulación.

Ante el Tribunal Europeo cualquier persona que considere haber sido víctima de una violación de sus derechos reconocidos en un Estado miembro del Consejo de Europa, puede presentar una denuncia contra dicho Estado.

En 2021 la República Eslovaca ha violado varios artículos del Convenio

En 2021, los jueces del Tribunal Europeo examinaron 460 demandas, con al menos una infracción (frente a 289 en 2020) relativas a presuntas violaciones de los derechos en la República Eslovaca. Los casos pendientes todavía ascienden a 220.
Los jueces dictaron 23 sentencias sobre la violación de varios artículos del Convenio Europeo de Derechos Humanos: la falta de investigación efectiva, el derecho a la libertad y la seguridad; el derecho a un proceso equitativo y a una duración razonable del procedimiento; el derecho al respeto a la vida privada y familiar; el derecho a la libertad de expresión.

Durante el período 1993-2021, el Tribunal ha dictado 409 sentencias relativas a Eslovaquia, en gran parte por violación del derecho a la libertad y la seguridad (60), el derecho a un proceso equitativo (50) con una duración razonable (221) y el derecho a la vida (26).

El escándalo de la esterilización forzada de mujeres en Checoslovaquia

Varias denuncias presentadas ante el Tribunal Europeo están relacionadas con las prácticas de esterilización forzada de mujeres llevadas a cabo durante el régimen comunista checoslovaco (1948-1989). Estas operaciones fueron realizadas a mujeres que habían tenido dos partos con cesárea, en su mayoría procedentes de entornos sociales desfavorecidos y de la etnia romaní.
Según el informe de derechos humanos publicado por el Centro de Salud Reproductiva y presentado al gobierno eslovaco, entre 1966 y 1989 se practicaron miles de esterilizaciones ilegales, que prosiguieron también entre 1990 y 2004, cuando fue aprobada la ley que estableció la obligación del consentimiento informado 30 días antes de la operación quirúrgica.

El 24 de noviembre de 2021, el gobierno eslovaco aprobó una declaración en la que pide perdón a las víctimas de esa práctica ilegal e inhumana.
Además, confía en la aprobación de una ley que permita indemnizar a esas mujeres, siguiendo el ejemplo de la República Checa. El Parlamento checo, de hecho, en julio de 2021, aprobó una indemnización de 11.500 euros a unas 400 mujeres, en su mayoría de la etnia romaní, que fueron esterilizadas sin su consentimiento o bajo presiones entre 1966 y 2012.

El gobierno eslovaco condena el uso de la esterilización como medio para regular la tasa de natalidad de las mujeres pertenecientes a grupos socialmente desfavorecidos. Esta práctica constituye una “injerencia en la integridad personal” y una violación de los derechos humanos.
A pesar del hecho que la esterilización se realizaba tras una decisión subjetiva de las mujeres, en la práctica algunos trabajadores sociales ejercieron presión sobre ellas condicionando la realización del procedimiento a la posibilidad de obtener otro servicio social. Además, la motivación financiera también jugó un papel importante, ya que las mujeres que se sometieron a esterilización tenían derecho a un beneficio económico. Sin embargo, lo que despierta indignación es el hecho que muchas mujeres no sabían que el procedimiento al que se sometían no era una «forma temporal de anticoncepción», sino que era irreversible.

El gobierno eslovaco ha declarado que “estos procedimientos manipuladores son inaceptables y violan los derechos humanos y las libertades y los principios democráticos a los que se ha comprometido la República Eslovaca.”
Es lamentable que también se hayan realizado prácticas de esterilización ilegales tras la introducción del consentimiento informado. Sin embargo, cabe señalar que la autorización a la operación a menudo fue obtenida bajo coacción, sin tiempo suficiente para la reflexión y muchas veces incluso durante los dolores del parto.

Fuente: Tribunal Europeo de Derechos Humanos

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Foto: Adrian Grycuk (CC BY-SA 3.0 pl)
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