En Eslovaquia más de 4mil personas al año mueren por aire contaminado

El exceso de contaminación del aire contribuyó a la muerte prematura de más de 4.000 personas en varias ciudades del país, de acuerdo con los hallazgos de un estudio del Centro de Alternativas Sostenibles (CEPTA).
Junto con Polonia, República Checa y Hungría, Eslovaquia se encuentra entre los países de la UE con el aire más contaminado. Muchas ciudades superan los valores indicados por la Organización Mundial de la Salud y no cumplen la normativa europea sobre la calidad del aire que respiramos. Los vehículos privados son responsables de casi el 80% del total de emisiones de óxidos de nitrógeno imputable al tráfico y del 60% de las emisiones de partículas en suspensión que inhalamos (particulated matter PM por sus siglas en inglés).

Número de muertes prematuras causadas cada año por la contaminación del aire en las principales ciudades eslovacas:

Bratislava: 1.580
Košice: 990
Banská Bystrica: 340
Prešov: 410
Trenčín: 190
Trnava: 240
Žilina: 310

Hay también un impacto negativo a nivel económico: según datos OCDE, en 2015, el problema de las muertes prematuras causadas por la contaminación del aire nos costó más de 9.000 millones de euros, lo que representa casi el 6,5% del PIB del país.
Expertos del CEPTA analizaron la situación en distintas áreas urbanas utilizando la metodología de la Organización Mundial de la Salud sobre la base de datos del Instituto hidrometeorológico eslovaco (SHMÚ). Los investigadores evaluaron el impacto de las partículas de polvo PM2,5 y PM10 y los óxidos de nitrógeno NOx, es decir, los tres contaminantes principales en el aire de nuestras ciudades, principalmente debido al transporte, la industria energética y la combustión de combustibles sólidos en los hogares. Las partículas de polvo se clasifican según su medida y según cómo se comportan al respirarlas. Las partículas de diámetro aerodinámico igual o inferior a 10 µm (PM10) suelen llegar más allá de la garganta. Las que tienen un diámetro igual o inferior a 2,5 µm (PM2,5) pueden llegar hasta los pulmones. Las partículas en suspensión presentes en el aire causan efectos negativos sobre la salud y afectan especialmente al aparato respiratorio y al sistema cardiovascular. Estadísticamente la exposición a largo plazo a partículas se ha asociado a enfermedades cardiovasculares y respiratorias, como el asma y la bronquitis crónica, a trastornos cognitivos, problemas reproductivos, nacimientos prematuros y bajo peso al nacer, así como a una disminución de unos meses en la media de esperanza de vida de la población. Especialmente la gente mayor, los niños, las personas con enfermedades cardíacas y pulmonares y los asmáticos pueden tener graves problemas de salud como consecuencia de estas concentraciones en el aire.
“Consideramos esencial asignar los recursos públicos adecuados a la protección del aire e introducir medidas efectivas para regular el tráfico y las emisiones de las plantas de calefacción locales, promover tanto el transporte con cero emisiones como las mejores tecnologías disponibles en la industria y el sector de la energía”, dijo Daniel Lešinský, presidente del Instituto CEPTA, al comentar los resultados del análisis. Lešinský ha subrayado que en materia de salud hay que dejar de lado la burocracia y los choques de competencias en la administración pública.

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Foto: sm-ekb2005 (CC0)
Semevent CC0

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