En Eslovaquia se creará una red de estaciones de hidrógeno

Aunque el mercado automovilístico se ha centrado en los coches eléctricos convencionales, el futuro podría estar en una nueva generación de vehículos eléctricos propulsados por hidrógeno. Esta tecnología de vanguardia se basa en un proceso electroquímico resultante de la mezcla entre oxígeno e hidrógeno en el interior de las pilas de combustible, en lugar de la combustión de combustibles fósiles. Esta reacción genera energía eléctrica, que se almacena en las baterías para alimentar el motor, mientras que el agua restante se expulsa por el tubo de escape en forma de vapor.
A diferencia de un automóvil eléctrico, el de pila de combustible no se recarga mediante un enchufe, ya que dispone de unos tanques de hidrógeno que mezclan este gas con oxígeno para generar la propulsión del vehículo.

El hidrógeno es una fuente limpia de energía que aspira a convertirse en el combustible del futuro. Por eso, varios países están promuoviendo el uso de vehículos eléctricos de pila de combustible, impulsados por hidrógeno, con el objetivo de conseguir las cero emisiones en 2050.

Sin embargo, en la actualidad el mercado internacional de vehículos propulsados por hidrógeno sigue siendo limitado, con solo tres modelos disponibles: los japoneses Toyota Mirai y el Honda Clarity y el surcoreano Hyundai Nexo. En Eslovaquia, sólo el modelo japonés está disponible, pero la estación de servicio de hidrógeno más cercana está en Viena.

La empresa eslovaca de servicios energéticos BCF Energy ha elaborado un plan para la producción de aproximadamente cuatro toneladas diarias de hidrógeno a partir de fuentes renovables dentro de su parque industrial.
La electricidad necesaria para la producción será proporcionada por plantas de energía solar, ubicadas en un área de más de 230 hectáreas.

El plan también incluye la construcción de 40 estaciones de repostaje de hidrógeno. Las primeras estaciones se construirán entre Handlová y Prievidza, en la región de Trenčin. La compañía ya ha firmado un acuerdo con la empresa Benzinol, que posee una red de estaciones de servicio para la distribución de hidrógeno, que se realizará exclusivamente con vehículos propulsados por hidrógeno. Además, ha llevado a cabo negociaciones con el gobierno local, los importadores de vehículos y la administración estatal, para realizar una cadena de oferta y demanda sostenible, creando flotas de vehículos de hidrógeno en las esferas pública y privada y, por lo tanto, crear un salto en la demanda de hidrógeno en el transporte.
Finalmente, ha solicitado unirse a la Asociación Nacional de Hidrógeno de Eslovaquia (NVAS) para iniciar un proyecto de colaboración.

BCF Energy invertirá aproximadamente 110 millones de euros en la nueva red de estaciones y prevé iniciar la producción y venta de hidrógeno “limpio” entre 2023 y 2024.

Mientras tanto, es fundamental proporcionar el marco legislativo adecuado para el uso de las tecnologías del hidrógeno. Por eso, el 23 de junio de 2021, el Gobierno eslovaco aprobó la Estrategia Nacional de Hidrógeno, que implementa la Estrategia europea del hidrógeno adoptada en julio de 2020.
El documento define el papel estratégico del Estado en el uso de tecnologías de hidrógeno y tiene el objetivo de aumentar la competitividad de la economía eslovaca y contribuir a alcanzar la neutralidad en carbono para 2050 según el Acuerdo de París sobre el cambio climático.
La nueva estrategia establece las condiciones para el uso correcto y seguro del hidrógeno en la producción, el transporte, la distribución y el almacenamiento.

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Foto: BCF Energy, ec.europa.eu

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