Impuesto especial a la banca: el Banco Nacional Eslovaco sigue expresando críticas

La duplicación del impuesto especial a la banca por tiempo indefinido aprobada por el Gobierno el pasado noviembre sigue siendo un tema muy discutido.
Durante una reunión de expertos organizada por el Banco Nacional, el gobernador de NBS Peter Kažimír reiteró la posición crítica que ya había expresado. En su opinión, habría sido necesario introducir un límite de tiempo para el aumento del impuesto especial a la banca y mantenerlo solo para este año.

Después de los efectos negativos de la pandemia en las actividades económicas, Kažimír argumenta que ahora más que nunca es oportuno eliminar el impuesto especial y fomentar una mejor cooperación entre los bancos y el Gobierno.
Según Kažimír, además de cambiar la forma legislativa actual del impuesto, hay que monitorear la situación financiera de los hogares y las empresas, pues el aplazamiento de los reembolsos de préstamos es una medida indudablemente útil, pero no es suficiente.

Según las estimaciones de NBS, sin medidas de apoyo adecuadas, el número de familias que no logran afrontar las cuotas de reembolso del préstamo aumentaría un 6,2%.
También deben adoptarse con urgencia sistemas de garantía para préstamos a las empresas, para que las actividades económicas puedan superar la fase más crítica de la caída de la producción provocada por la pandemia.

Continúan las negociaciones entre el Estado y los bancos, tal y como ha declarado el subsecretario de Estado del Ministerio de Finanzas Ľuboš Jančík, quien destacó la necesidad de adoptar un enfoque sistémico. Se trata de evitar una regulación excesiva que tendría consecuencias negativas en el sistema bancario, que representa más del 70% del sector financiero en Eslovaquia y constituye un pilar fundamental para la financiación a los hogares, según señaló Vladimír Dvořáček, miembro del Consejo de Administración de NBS.

Los expertos aseguran que el sector bancario eslovaco actualmente es resiliente gracias a las suficientes reservas de capital acumuladas en el pasado para hacer frente al impacto de los choques. Sin embargo, el dato más negativo es el hecho de que la rentabilidad ha disminuido significativamente debido a la emergencia de Covid-19. En marzo, las ganancias de los bancos disminuyeron un 61% en comparación con 2019.

Según Kažimír, el impuesto introducido por el Gobierno no solo representa un riesgo para la rentabilidad de los bancos comerciales, sino que también tiene repercusiones negativas para los clientes, debido al inevitable aumento de las comisiones que los bancos cobran por los depósitos. Además, los requisitos para acceder al crédito bancario se han vuelto más estrictos y esto ha producido cierta desaceleración en el procedimiento que se aplica al desembolso de préstamos.

Por su parte, los representantes de los bancos han criticado durante mucho tiempo el aumento del impuesto especial por el riesgo de comprometer la estabilidad financiera del sector crediticio, haciéndolo menos atractivo para los inversores extranjeros.

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Foto: NBS
A. Klizan/EU2016SK (CC0)

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