La Ruta de la Seda no pasará por Eslovaquia

El camino más lógico, rápido y conveniente de la Nueva Ruta de la Seda conecta China con Europa a través de Rusia, Ucrania y Eslovaquia: 11.000 kilómetros en 17 días de viaje.
El gobierno eslovaco ha mostrado un gran interés en una cooperación comercial más estrecha con Pekín y en la construcción de una moderna terminal intermodal en Košice desde la cual enviar mercancías en contenedores por ferrocarril o carretera a toda Europa Central.
La construcción de ferrocarriles de vía ancha, la exportación de productos agroalimentarios a China, la reducción de aranceles a los automóviles producidos en Eslovaquia y el papel de Eslovaquia como centro de inversión son algunos de los proyectos prioritarios del Primer Ministro Peter Pellegrini, quien tiene la intención de convertir Eslovaquia en una puerta de entrada al comercio chino en Europa.
Proyectos ambiciosos, pero que, según el analista de transporte Ondrej Matej, son completamente inútiles sin un esfuerzo diplomático para tratar de resolver el conflicto militar entre Rusia y Ucrania.
Precisamente la continuación del conflicto entre los dos países amenaza la seguridad y confiabilidad del transporte ferroviario en Ucrania, y hace que el corredor comercial de la Nueva Ruta de la Seda a través de Eslovaquia sea poco realista.
Matej también definió el proyecto completo como “un absurdo desde el principio” porque los productos chinos que se detienen en Eslovaquia representan solo el 4% del total, mientras que el resto se dirige a Budapest y Polonia.

Breve historia de un sueño roto

En noviembre de 2017, el primer tren con 41 contenedores llegó a Bratislava desde el puerto chino de Dalian, una metrópolis de más de seis millones de habitantes ubicada cerca de la frontera con Corea y tercer puerto de China. En ese entonces, las autoridades chinas esperaban el paso de 500 trenes de carga en Eslovaquia para 2018 y hasta dos mil para 2020. El enlace ferroviario con Asia implicaría actividades comerciales por valor de mil millones de dólares para las empresas eslovacas. ¿Una propaganda política? El Ministro de Transporte eslovaco, Árpád Érsek, admitió que solo era un tren de prueba para convencer a los operadores ferroviarios chinos de que la ruta a través de Eslovaquia no presentaba ningún problema.
En realidad, solamente 123 trenes llegaron a territorio eslovaco durante el año 2018 y, desde septiembre, la ruta cruza Bielorrusia, donde está ubicado el centro de transbordo de contenedores de Brést, y Polonia, sin pasar por Ucrania y Eslovaquia.
Otra ruta utilizada por China atraviesa Grecia y otros puertos adriáticos, Hungría y Austria.
Por lo tanto, Eslovaquia está aislada de la Nueva Ruta de la Seda y ya no se considera un puente entre Europa y Asia y una puerta de entrada a los mercados occidentales.

¿Es China un destino de exportación conveniente?

Los analistas del Instituto de Estudios Asiáticos en Bratislava (Inštitút ázijských štúdií) plantean dudas sobre que los proyectos para intensificar las relaciones comerciales con China puedan generar beneficios significativos y duraderos para Eslovaquia.
Además, en los últimos dos años, el volumen de las exportaciones de Eslovaquia a China disminuyó.
Actualmente, los automóviles representan la mayoría de las exportaciones eslovacas a China. Sin embargo, el sector automotriz está creciendo rápidamente en el país asiático, donde la calidad de la producción local está mejorando rápidamente y muchos productores extranjeros han reubicado sus fábricas. Por lo tanto, hay que preguntarnos si a largo plazo todavía será rentable exportar vehículos a China con un viaje tan largo.
Incluso la exportación de productos agroalimentarios eslovacos a China plantea muchas dudas. Primero, la producción de alimentos y la agricultura son sectores marginales de la economía eslovaca en términos de su contribución al PIB general y como componente de las exportaciones generales. En segundo lugar, solo muy pocos productores eslovacos tienen la capacidad de suministrar bienes al gran mercado chino en cantidad suficiente. En tercer lugar, China no permite la importación de la mayoría de los alimentos de Eslovaquia. Solo en algunos casos se inició el proceso de certificación, pero hasta ahora ningún producto eslovaco ha sido certificado.

¿Eslovaquia realmente representa un “hub” de inversión rentable para China?

Eslovaquia como centro de inversión en el gran proyecto de expansión de la inversión china en Europa. ¿Una idea fantasiosa? De hecho, los inversores chinos han estado activos durante años en Europa occidental, que para ellos representa una realidad económica concreta con perspectivas sólidas.
Por el contrario, muchos de los países de Europa Central y del Este no ofrecen oportunidades de inversión significativas a China, que intenta obtener acceso a tecnologías y marcas de alto nivel y proyectos de construcción de infraestructura. Para los chinos, Europa central y oriental se encuentra en una posición intermedia, con un potencial poco claro y un entorno poco conocido.
Para la formulación de proyectos de cooperación con China será necesario, en primer lugar, analizar las características de su enfoque hacia los mercados occidentales, más allá del aumento de la presencia china en Eslovaquia.
Un análisis realista evitará considerar ingenuamente a China, a pesar de su creciente importancia económica en todo el mundo (o quizás debido a ello), como el salvavidas de la economía occidental.

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Foto: mindop.sk
Pixabay CC0

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