Miles de eslovacos recuerdan a Ján y Martina y piden justicia

Miles de personas participaron en la manifestación en memoria de Ján Kuciak y Martina Kušnírová el 21 de febrero, al menos 30.000, según los organizadores del movimiento “Za slušné Slovensko”. Y cientos de eslovacos han tomado las calles en más de 50 ciudades y pueblos en todo el país, en la República Checa y en algunas ciudades europeas.
Una manifestación “ordenada”, tal como lo solicitó el Primer Ministro Peter Pellegrini, un homenaje al coraje de un joven periodista de investigación que se atrevió a rascar el muro de protección de los “intocables”. Una manifestación pacífica, pero también una protesta coral contra la corrupción, el mal endémico del país.
“Todos pueden expresar su propia opinión sobre el tipo de democracia en que vivimos y quién debería pedir disculpas”, dijo Jozef Kuciak, padre del periodista asesinado. “Lo más triste, agregó, fue haber descubierto un año después del asesinato que Ján fue seguido por ex miembros del SIS y registrado en una base de datos de la policía.”
La madre de Martina, Zlatica Kušnírová, habló ante una multitud de 7.000 personas reunidas en la plaza de la ciudad de Košice. “Ya no vivimos, sobrevivimos. Tenemos que erradicar la mafia en el Estado”.
Junto con ella el presidente Andrej Kiska, quien elogió a los investigadores y a la policía por arrestar a los autores de los asesinatos, pero también agregó que el país está esperando respuestas lo antes posible porque todavía hay muchas preguntas.
A la manifestación asistieron muchos periodistas, los colegas de Ján, quienes agradecieron a la multitud por su apoyo. Peter Bardy, jefe de redacción de aktuality.sk, no logra olvidar la última llamada telefónica con Ján, dos días antes de su muerte. Quería saber si se sentía en peligro y le ofreció ocultarlo. Pero Jan respondió que él no tenía ese problema. En Eslovaquia, los periodistas son llamados “sucias prostitutas “, pero no son asesinados…
Hoy, sus colegas piden una mejor protección para los periodistas, continúan pidiendo una investigación independiente y, sobre todo, “no olviden”, como subrayó Beata Balogová, jefa de redacción del periódico Sme, y Matúś Kostolný, jefe de redacción de Denník N.
La Facultad de Periodismo de la Universidad Comenius de Bratislava recordó a Ján y Martina con un minuto de silencio, luego surgió la voz de los jóvenes que todavía creen que los periodistas tienen “el inmenso poder de cambiar las cosas” y son “los guardianes de la democracia”. Ellos creen en una Eslovaquia mejor, un país “limpio” y, sobre todo, no tienen miedo.
Durante la conmemoración, la multitud también entonó una oración por los dos jóvenes asesinados, que eran católicos. “El asesinato de Ján y Martina representa para Eslovaquia lo que el colapso de las Torres Gemelas significó para Estados Unidos, dijo el sacerdote.”
Según Juraj Šeliga y Karolína Farská, dos de los organizadores del movimiento “Za slušné Slovensko”, el camino hacia la justicia y la dignidad del país aún es muy largo. La renuncia del Primer Ministro Robert Fico y el arresto del empresario Marián Kočner son solo el comienzo de un cambio en el país. Todavía hay interferencias políticas en las investigaciones y en los escalones superiores de la magistratura, y muchos exponentes políticos deberían renunciar, porque han decepcionado las expectativas de los ciudadanos y han “deshonrado” a las instituciones.
El 21 de febrero tomaron las calles también actores, representantes del mundo eclesiástico, de las ONG y los agricultores, y músicos. En Bratislava, el grupo Para interpretó la canción de Ján y Martina y el alcalde de la capital, Matúš Vallo, tocó el bajo. En Košice, el Kulturfabrik Tabačka organizó una maratón pública de 24 horas durante la cual se leyeron todos los artículos escritos por Ján Kuciak.

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