Nuevas reglas para la recogida selectiva y el reciclaje de residuos

Eslovaquia tiene como objetivo lograr el 60% de recogida selectiva y reciclar al menos el 55% de todos los desechos municipales para 2025, un porcentaje que se espera aumente al 90% para 2030.
Priorizar la recogida selectiva y el reciclaje de residuos sobre la incineración es uno de los objetivos marcados por la enmienda a la ley de residuos aprobada esta semana por el Parlamento.

De hecho, la nueva ley prohíbe la incineración de residuos que puedan ser recuperados y reciclados en instalaciones especiales. A partir del 1 de enero de 2023, también se prohibirá el vertido de residuos orgánicos procedentes de actividades económicas mayoristas o minoristas.

En 2025, será obligatoria también la recogida selectiva de residuos textiles, que representa un problema en todo el país. De hecho, en Eslovaquia solo una cantidad mínima de textiles se recicla y se utiliza para otros fines. La mayor parte de la ropa termina en contenedores para residuos municipales mixtos y luego en el vertedero.

Según el ministro de Medio Ambiente, Ján Budaj, se trata de medidas concretas destinadas a reducir significativamente los vertederos y mejorar la calidad del medio ambiente en Eslovaquia. “Creo firmemente que en el futuro encontraremos cada vez menos plástico en nuestros bosques y que nuestra naturaleza será más limpia”, dijo Tomáš Šudík, miembro del Comité del Consejo Nacional de Agricultura y Medio Ambiente.

La enmienda a la ley de residuos sigue la directiva de la Unión Europea sobre la reducción del impacto de ciertos productos plásticos en el medio ambiente. Además, obliga a los productores a utilizar un etiquetado más claro de los productos para informar al consumidor sobre la presencia de plásticos y sus efectos negativos sobre el medio ambiente, así como la disponibilidad de un producto alternativo reutilizable y las formas de eliminación más adecuadas.

La ley contiene una serie de medidas para reducir el consumo de ciertos productos plásticos desechables, los cuales estarán prohibidos en lugares públicos y restaurantes de comida rápida, en eventos públicos y no podrán ser utilizados por las autoridades estatales. La enmienda también incluye la obligación de garantizar una cierta cantidad de plástico reciclado en la producción de botellas para bebidas.

Hacia un sistema de recogida más eficiente de residuos eléctricos

El Ministerio de Medio Ambiente también discutió con los representantes de los gobiernos locales y las asociaciones de productores la posibilidad de introducir un sistema de recogida de residuos eléctricos más eficiente. Se estima que cada año se recolectan alrededor de 8.5 kilogramos de desechos eléctricos per cápita, pero las estadísticas oficiales a menudo no reportan datos completos, según señalan muchos fabricantes de equipos electrónicos.

El año pasado hubo más de 86.000 toneladas de equipos eléctricos en el mercado eslovaco. De las aproximadamente 46.000 toneladas de residuos eléctricos, el 94% se recicló y se destinó a un nuevo uso. Sin embargo, según el secretario de Estado del Ministerio de Medio Ambiente, Juraj Smatana, “no podemos estar satisfechos con estas cifras, porque la producción de residuos eléctricos sigue en aumento”. Por eso es fundamental mejorar constantemente el sistema de recogida y reciclar al máximo los residuos”, recalcó.

En Eslovaquia, actualmente hay nueve organizaciones responsables de la gestión de residuos eléctricos que se ocupan de la recogida, transporte y tratamiento de residuos eléctricos en 21 instalaciones. El llamado “sistema de responsabilidad ampliada del productor”, también en la fase posconsumo, es funcional y está dando buenos resultados, dice Radomír Brtán, vicepresidente de la Asociación de Ciudades y Municipios de Eslovaquia.
Sin embargo, la recolección de residuos eléctricos aún debe mejorarse con la eliminación de recolecciones ilegales y campañas de educación ambiental dirigidas a la población, advierte Jozef Kozák, director general de SEWA, organización de responsabilidad del productor autorizada por el Ministerio de Medio Ambiente.
También es esencial hacer que la gente comprenda el verdadero valor de los bienes y servicios, incluidos los dispositivos electrónicos, para cuya fabricación se utilizan recursos que no son inagotables, dijo Jakub Hrbáň de la Iniciativa Climática Eslovaca.

Mário Lelovský, vicepresidente de la Unión Republicana de Empresarios (RÚZ), destacó la falta de expertos en gestión de residuos y la importancia de fortalecer el control del cumplimiento de la ley por parte de la Inspección Ambiental.

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Foto: Shirley810 (CC0)
minzp.sk

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